martes, 1 de septiembre de 2015

DISCOS SEPTIEMBRE




Después de un tiempo sin tener noticias de ella y tras el intento fallido de copar al público yanki, Marina and the Diamonds está de regreso con Froot, el tercer álbum de estudio de su carrera.  El disco está publicado por Neon Gold, Atlantic Records y Warner Music Group.
En total12 tracks escritos por los mismos Marina and the Diamonds y la colaboración de su productor David Kosten, que siguen la linea de sus dos trabajos anteriores en donde el pop se presenta en diferentes estados anímicos.  

El disco abre con la tranquila "Happy", una balada minimalista, pequeña y hermosa que nos permite disfrutar de la voz de Marina placenteramente. Todo cambia en la siguiente canción, en "Froot" juegan al pop ochentoso y consiguen hacer un track de sonido hermosamente vintage sin caer en lo bizarro y logrando un temazo altamente bailable a lo Gossip. "i´m a Ruin", arranca como pop espacial y va subiendo de a poco para volverse música para las masas. Cosa que ratifican en "Blue", con ese bello pop de manofacturación indie.  Un tanto más rockera es "Forget", pero no menos efectiva. Pero la MARINA que amamos desde la primera hora aparece en "Gold" y "Can't Pin Me Down", tan adorablemente indie, tan adorablemente pop. 
Un tropezón no es caída, y en "Solitaire" la pifian.  La belleza rockera en "Better Than That" en donde su voz suena tan cristalina que nos recuerda a lo mejor de Stivie Nicks en su etapa solista. "Weeds" no es tan grandiosa, pero alcanza. En tanto una maravillosa tristeza esconde "Savages" con ese sonido de pop rock ochentoso que tan bien les sale. El final llega con "Immortal", una balada atrapante en donde la voz de Marina se matiza con la simpleza de una dulce melodía.

Marina vuelve a confirmar su talento como interprete y compositora regalándonos un álbum con varios momentos sublimes y confirmando que no todo el pop se hace en estudios con un sinfín de productores. Discazo. 

"Froot"
MARINA AND THE DIAMONDS


CALIFICACIÓN BRUTUS BRUTUS BRUTUS BRUTUS






Michael Holbrook Penniman, mejor conocido como Mika, es un cantante y compositor de origen líbano-británico, que nos presenta su nuevo trabajo discográfico No Place in Heaven. Este es el cuarto álbum de estudio del cantante y fue editado el 15 de junio a través de Casablanca Records. El álbum está producido por Greg Wells, conocido por sus trabajos con Pharrell Williams, Rufus Wainwright y Adele. 

Sus dos primeros discos fueron catalogados de cursis, per a partir de su tercer lanzamiento The Origen of Love, marcó un cambio drástico en el estilo musical de su música. 

El disco abre bien arriba con la bonita Talk About You, un pop fresco, divertido y bien resuelto con olor a primavera multicolor. Le sigue la no menos atractiva All She Wants, en donde juega con arreglos vocales a dos voces entre la voz principal y los coros. En la balada Last Party baja los desibeles e intenta un homenaje a Freddie Mercury cuyo resultado final es poco atractivo. Sin embargo en Good Guys nos regala una balada hermosamente luminosa como una mañana de primavera.  Luvia de sombreros y bastones en la maravillosa Oh Girl, you’re the devil, que parece todo un guino de ojo a Bob Fosse, el rey de los musicales de Brodway. La seguidilla de «No Place In Heaven» y «Staring at the Sun» es pop perfecto de una simpleza sutil en narcótico estado de frescura. «Hurts» resulta una balada un poco aburrida y parecida otras tantas canciones hechas a piano. En tanto «Good Wife» es una canción que va ganando puntos mientras los minutos avanzan y va despegando de a poco y se pone potente. La cadencia de Faith de George Michael recuerda por momentos «Rio» pero más allá de similitud Mika se las ingenia para hacer una canción que va tomando identidad propia y consigue hacernos sacudir el cuerpo. Ideal para que el elenco de Glee la cante en uno de sus episodios porque pone pilas. El disco cierra en su edición standar con la tristona «Ordinary Man», una exquisita balada a voz y piano casi tan buena como las que alguna vez compusieran Elton John y Bernard Taupin, sutil y encantadora, de esas que con los mismos elementos sobresalen del montón.
La versión deluxe incluye "Promiseland", un track  que tiene algunos toques de reggae y guitarras rockeras que llevan al británico a un costado sonoro que habitualmente no transita. En "Porcelain", que no es un cover del tema de Moby, hace un pop con arreglos de cuerdas que recuerdan a Viva La Vida de Coldplay, aunque no sea un tema brillante resulta atractivo. El remix de "Good Guys" (Night Time Mix) tiene pocas diferencias con el original, pero el gran acierto es  "L'amour Fait Ce Qu'il Veut" lo más gay de todo el álbum , que nos lleva al apogeo de Studio 54 capturando el espiritu de los 70 y la influencia disco cantando en francés y quemando la pista de baile. Fiesta setentosa sin olor a naftalina.

Muchos aciertos y pocos errores para un artista que no teme a los tropiezos y se esfuerza en levantarse y caminar erguido a fuerza de talento y canciones que emocionen.

No Place in Heaven
MIKA

CALIFICACIÓN BRUTUS BRUTUS BRUTUS BRUTUS





Adam Lambert se hizo conocido mundialmente al participar en la 8ª temporada del concurso de talentos American Idol, en el que quedó en el segundo lugar. En 2014, interpretó a Elliott "Starchild" Gilbert en la quinta temporada de la exitosa serie estadounidense Glee. Hasta el momento editó 3 álbumes de estudio: "For Your Entertainment", "Trespassing", y ahora "The Original High, el cual fue lanzado al mercado el 12 de junio de 2015, por Warner Bros. Records, y cuenta con la producción ejecutiva de Max Martin y Marinero.

El disco suena estilísticamente diverso con influencias adicionales de dance, synthpop, house y rock. Entre la lista de invitados figuran Brian May de Queen y la cantautora sueca Tove Lo.

La encargada de abrir el álbum es la hìbrida "Ghost Town, una extraña combinación que mezcla el sonido acústico de guitarra folk y voz suave, para de repente tornarse un electropop duro e incendiario a lo Kazaky.  Le sigue "The Original High", el track que le da nombre al disco es música dance en estado puro y bien logrado, de esos temas para cantar en la pista de baile a cualquier hora de la noche. Suena a lo mejor de Kylie Minogue, y por eso es altamente. adictivo. En "Another Lonely Night" explora el costado más oscuro de los Pet Shop Boys  y se despacha con una interesante canción electropop muy bien lograda como la de la dupla de los británicos Tennat - Lowe. No ocurre lo mismo en "Underground", que jamás desprende y aburre por todos los costados. En cambio en "There I Said It" consigue una balada mucho más atractiva con una poderosa interpretación y fuerza. La colaboración de la sueca Tove Lo en "Rumors", le aporta sutileza a un R&B blanco bien logrado. Por su parte en "Evil in the Night" explora su sonido más popero, mientras que la guitarra funk lo aproxima a los Maroon 5 más bailables. Pero su costado más rockero llega en "Lucy", en donde el grandioso Brian May pone al servicio de la canción su guitarra y sus mágicos dedos. Aunque el tema en sí no sea algo memorable, tiene una potencia envidiable. "Things I Didn't Say" es pop sin grandes hazañas, en tanto en "The Light", se entrega por completo a la pista de baile y sale victorioso con un temazo incendiario. El disco cierra con "Heavy Fire", un tema a medio tiempo que coquetea con una electrónica oscura a lo Massive Attack pero no llega a conmover.

Las condiciones vocales de Adam Lambert ya las conocemos, y sabemos que son buenas. Sería interesante que en algún momento se desprenda de su rol de interprete y se involucre más con las composiciones porque su sonido no sigue una linea propia y reconocible. Aún así, el álbum regala buenos momentos.

The Original High
ADAM LAMBERT

CALIFICACIÓN BRUTUS BRUTUS BRUTUS 1/2



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